diciembre 5, 2022

Miles de afganos se agolpan en el aeropuerto de Kabul mientras se escuchan disparos en los alrededores

Miles de personas han intentado protagonizar esta mañana una nueva entrada en el aeropuerto de Kabul, asustadas por los disparos que se están escuchando de manera constante en los alrededores del lugar.

Según testigos de la agencia de noticias DPA, los afganos acaban de enterarse que la puerta norte del aeropuerto permanecerá cerrada durante los dos próximos días.

Un segundo testigo dijo que personas de todos los ámbitos de la sociedad todavía se encontraban fuera del aeropuerto: actores, personalidades de la televisión, jóvenes, mujeres con bebés recién nacidos o personas en sillas de ruedas, entre muchos otros.

Los afganos llevan seis días esperando que alguien les permita salir del país a través del aeropuerto de Kabul, la única parte de la capital controlada por tropas internacionales.

Muchos afganos desesperados que han trabajado con tropas internacionales durante las últimas dos décadas o que trabajan en áreas como los derechos humanos temen por sus vidas, y muchos tratan de meterse ellos mismos o sus familiares en el aeropuerto.

Un informe recopilado para Naciones Unidas advirtió que los talibanes están realizando búsquedas selectivas de supuestos colaboradores del gobierno derrocado, a pesar de las garantías del grupo islamista radical de que no llevaría a cabo represalias.

De momento, se han producido repetidos enfrentamientos armados en las puertas del recinto del aeropuerto. El Ejército estadounidense decide cuándo y cómo abrir y cerrar las puertas sin patrón alguno.

El caos en el aeropuerto dificulta el acceso a los vuelos de evacuación

Disparos al aire, humo, explosiones disuasorias, así responden las fuerzas de seguridad al intento de miles de afganos, incluidos niños, de acceder al aeropuerto de Kabul para salir en algún vuelo de evacuación, donde el caos y la falta de organización hacen casi imposible entrar en el recinto, incluso para aquellos que han sido convocados por las embajadas.

“Estoy pasando aquí los días y las noches más difíciles de mi vida”, reconoce a la agencia EFE entre lágrimas Bashir, de 41 años, y padre de seis hijos. Cada vez que intentan acercarse a la puerta, dice, los guardias de seguridad los empujan de vuelta.

Infobae

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