La Constitución de 1991 un compromiso de equidad y presencia territorial: Defensora del Pueblo
Al cumplirse 34 años de su promulgación, la Constitución Política de 1991 sigue siendo la esperanza de construir un país justo y equitativo para todas las personas, en todo el territorio nacional. Así lo reafirmó la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, durante la conmemoración de la Constitución, donde destacó la importancia del Estado Social de Derecho y la misión de la Defensoría del Pueblo en la protección de los derechos fundamentales en las regiones más apartadas.
Un sueño jurídico: El Estado Social de Derecho y la dignidad
En su intervención en la segunda conferencia de la jornada: “El rol del Estado en la protección de los derechos fundamentales en el territorio”, realizada en la Alcaldía de Bogotá, la Defensora del Pueblo enfatizó que la Constitución del 91 transformó a Colombia, pasando de ser una Nación que solo aseguraba el imperio de la ley, a una que también garantiza una existencia digna, libre de pobreza y miseria. Este ideal, plasmado en la fórmula de Estado Social de Derecho, es el pilar de la labor de la Defensoría, cuya actividad se centra en proteger y promover los derechos, especialmente en aquellos lugares donde la capital parece distante y el Estado central ha sido históricamente ausente.
“Para la Defensoría del Pueblo, la capital es el territorio”, afirmó Marín Ortiz, subrayando que el verdadero centro de la garantía de los derechos fundamentales se encuentra en la periferia política y geográfica del país.
