Fuertes lluvias causan emergencias en Santander: Barrancabermeja entre los municipios más afectados
Las intensas lluvias que se extendieron por más de 16 horas en el departamento de Santander han provocado graves afectaciones en varios municipios, siendo Barrancabermeja uno de los más golpeados. Inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en viviendas y vías principales han generado una emergencia que mantiene en alerta a las autoridades locales.
En sectores como Pueblo Nuevo, Pozo 7 y la avenida 52, el agua alcanzó niveles alarmantes. Los habitantes relataron momentos de pánico durante la madrugada. “El agua nos llegó hasta la cintura, tuvimos que levantar los electrodomésticos y pedir ayuda porque todo se estaba inundando”, contó Pedro Severiche, residente del barrio Pueblo Nuevo.
Videos difundidos en redes sociales muestran calles convertidas en ríos, alcantarillas desbordadas y viviendas con los salones y comedores totalmente anegados. El Parque a la Vida también figura entre los puntos más afectados por el aguacero.
De acuerdo con el informe del Departamento Nacional de Bomberos de Colombia (DNBC), la emergencia comenzó oficialmente a las 12:15 de la madrugada de este domingo 12 de octubre.
El capitán Luis Alexander Díaz, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja, informó que una hora después las unidades de socorro se desplazaron hacia los sectores más críticos.
“En el barrio 9 de Agosto fue rescatada una mujer que quedó sepultada tras un deslizamiento. Fue estabilizada y trasladada a la Clínica La Magdalena. En otros puntos continuamos con las labores de evacuación y drenaje de viviendas inundadas”, indicó el oficial.
En las operaciones participan 14 bomberos, cinco vehículos de intervención rápida y una ambulancia. Las autoridades permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevos deslizamientos o crecientes súbitas en quebradas y ríos de la provincia de García Rovira y el sector de Soto Norte.
Por ahora, los organismos de socorro continúan atendiendo los puntos más afectados, a la espera de que las condiciones climáticas mejoren para adelantar un recorrido de inspección y evaluar los daños ocasionados.
