Defensoría del Pueblo pide proteger y respetar la Misión Médica en el país
En lo corrido del año 2025, se han registrado más de 325 eventos que constituyen vulneraciones directas al derecho internacional humanitario (DIH) y al derecho fundamental a la salud. Esta cifra ya supera en más de un 56,2% el total de casos reportados durante todo el año 2024, pese a que la vigencia actual aún no ha finalizado, lo que anticipa un aumento aún mayor de esta tendencia.
En cumplimiento de nuestro mandato constitucional de promoción, protección y defensa de los derechos humanos, hacemos un llamado urgente a todos los actores armados y a la sociedad para garantizar el respeto, la protección y el apoyo irrestricto a la Misión Médica en el país.
Durante los últimos meses, hemos documentado un incremento preocupante de las infracciones contra la asistencia en salud, en el marco de los conflictos armados, evidenciado en casos de retenciones ilegales, amenazas, restricciones a la movilidad del personal sanitario y ataques a la infraestructura hospitalaria, varios de los cuales involucraron el uso de artefactos explosivos improvisados.
La Misión Médica encarna el rostro más humano de la esperanza en medio de la violencia. Su labor, guiada por los principios de neutralidad, imparcialidad, independencia y humanidad, salva vidas, alivia el sufrimiento y hace posible que el derecho a la salud prevalezca incluso en los contextos más complejos.
El personal sanitario cumple una tarea que trasciende toda diferencia ideológica o política: proteger la vida sin distinción alguna. Cada acto de violencia contra ella vulnera no solo su integridad y su labor humanitaria, sino también los valores esenciales de humanidad y solidaridad que deben regir en toda sociedad, así como la posibilidad de que puedan acceder oportunamente a sus servicios quienes más lo necesitan.
Rechazamos categóricamente cualquier forma de agresión, amenaza, estigmatización o restricción a la labor sanitaria. Atacar a la Misión Médica es atacar la vida misma y constituye una violación grave a las normas del DIH, la Constitución Política y los tratados internacionales suscritos por Colombia.
En este sentido, solicitamos a:
Los grupos armados organizados, respetar los emblemas y la neutralidad de la Misión Médica, permitiendo su libre y segura labor humanitaria.
Las autoridades civiles y militares, fortalecer las acciones de prevención, protección y acompañamiento al personal de salud, garantizando condiciones seguras para la prestación de los servicios.
La sociedad en general, reconocer y respaldar la Misión Médica como un bien común y un pilar esencial para la protección de la vida y la dignidad humana.
Reafirmamos nuestro compromiso de acompañar y vigilar el cumplimiento de estas obligaciones, y reiteramos nuestra disposición de continuar trabajando para consolidar medidas efectivas de prevención y respuesta.
