La fiesta de sabor, cultura y economía popular del Atlántico vuelve con el Festival del Pastel de Pital de Megua
Con el eslogan “Volviendo a la tradición”, fue lanzada oficialmente la versión XXXIV del Festival del Pastel de Pital de Megua, una celebración que exalta el legado de las matronas, los saberes culinarios heredados de generación en generación y el valor de la cocina tradicional como motor de identidad, turismo y desarrollo económico para el Atlántico.

El festival se realizará del 26 al 29 de junio en el corregimiento de Pital de Megua, municipio de Baranoa, donde las familias hacedoras del tradicional pastel de arroz recibirán a visitantes locales, nacionales y turistas que llegan cada año atraídos por una receta que hace parte de la memoria afectiva y gastronómica del Caribe.
En esta edición, la organización quiere poner el acento en el origen: en las manos de las matronas, en las cocinas familiares, en la envoltura, el guiso, el arroz, la tradición oral y el oficio que ha convertido al pastel de Pital de Megua en un símbolo del Atlántico. Por eso, el lema “Volviendo a la tradición” es también una invitación a reconocer a quienes han sostenido esta práctica con paciencia, disciplina y amor por su territorio.
Como innovación, este año el festival incorporará un componente de educación e intercambio de experiencias a través de la Calle del Sabor, un espacio en el que los visitantes podrán asistir a masterclases con matronas y conocer de cerca los secretos, técnicas y relatos que hacen único al pastel de Pital de Megua. “Queremos que quienes nos visiten no solo prueben el pastel, sino que entiendan todo lo que hay detrás: la tradición, el conocimiento de las matronas y la historia de un pueblo que ha hecho de esta receta una forma de identidad”, explicó Claudia Patiño Zúñiga, presidenta de la Fundación Festival del Pastel de Pital de Megua.
El Festival del Pastel llega a su versión 34 con un antecedente económico significativo: en la edición anterior se vendieron 29.000 pasteles, con ventas cercanas a los $470 millones, cifras que reflejan el impacto de esta celebración en la economía popular, los emprendimientos familiares, las asociaciones de mujeres y los pequeños negocios del corregimiento.
La secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico, Marisabella Romero, destacó que este festival demuestra cómo el territorio, el turismo y la gastronomía son pilares del desarrollo económico local. “La tradición también genera riqueza, innovación y oportunidades. Este festival nos recuerda que tenemos una responsabilidad con el territorio y con las nuevas generaciones: transmitir los saberes ancestrales, protegerlos y convertirlos en una fuerza de desarrollo para nuestras comunidades”, afirmó.
Romero también resaltó que la dinámica económica del festival va mucho más allá de la venta directa de pasteles, pues encadena al campesino, al transportador, a los proveedores, a los equipos logísticos, a los emprendedores y a los hacedores culturales que encuentran en esta celebración una vitrina para su trabajo. Además, su impacto se extiende a otras zonas gastronómicas del municipio de Baranoa, entre ellas el tradicional corredor del chicharrón.
El Festival del Pastel hace parte de Ruta 23, la estrategia de turismo cultural y gastronómico del Atlántico que conecta a los 22 municipios y al Distrito de Barranquilla a través de sus sabores, artesanías, festivales y tradiciones. Esta ruta busca que los visitantes recorran el departamento a partir de sus cocinas vivas y expresiones culturales, fortaleciendo la economía local y posicionando al Atlántico como un destino de experiencias auténticas.
La versión 34 cuenta también con el apoyo de la Secretaría de Cultura y Patrimonio del Atlántico, que se suma al propósito de preservar las manifestaciones culturales del territorio y reconocer el papel de las hacedoras, asociaciones y familias que mantienen vigente una tradición que trasciende lo gastronómico y se convierte en patrimonio vivo.
El lanzamiento oficial se realizó en el piso 11 de la Gobernación del Atlántico, en un encuentro que reunió a representantes institucionales, organizadores del festival, matronas y actores vinculados a la promoción cultural y gastronómica del departamento.
Durante los tres días de festival, los visitantes encontrarán pasteles con precios que oscilan entre los $16.000 y $28.000, según la proteína escogida o las distintas combinaciones. Además, la organización dispondrá de seis parqueaderos autorizados y uno exclusivo para motocicletas, con el fin de facilitar el acceso de propios y visitantes a una celebración que vuelve a poner a Pital de Megua en el mapa de los grandes sabores del Atlántico.

