A través de redes sociales buscan a los familiares de colombiano fallecido en Venezuela
Foto: redes sociales
El hombre, de 64 años, es el primer ciudadano colombiano cuya muerte ha sido confirmada tras la tragedia. Sus restos permanecen en la morgue del hospital de Tucacas, en el estado Falcón, mientras crece la preocupación de sus allegados por la posibilidad de que sea sepultado en una fosa común si ningún familiar acude a reclamar el cuerpo.
Argemiro Antolínez, nacido en Bucaramanga el 28 de enero de 1962, vivía desde hace más de diez años en Venezuela junto a su compañera sentimental, una mujer identificada como Body. Ambos residían en Tucacas, donde la familia de ella poseía varios apartamentos en los edificios que colapsaron a causa de los movimientos telúricos.
La búsqueda de sus familiares está siendo liderada por Indira Ramírez, quien reside en Madrid desde hace 23 años. La periodista explicó que hace parte de la familia política de la víctima, ya que está casada con un sobrino de la compañera sentimental de Argemiro, motivo por el que decidió asumir esta labor humanitaria.
“Lo único que queremos es que la familia se entere de lo ocurrido. No estamos buscando dinero ni ningún otro beneficio; simplemente queremos que puedan despedirse de él y reclamar sus restos”, manifestó Ramírez.
Tras el desastre, familiares y allegados lograron ingresar a la zona afectada luego de superar carreteras bloqueadas y el riesgo generado por las constantes réplicas. En medio de los escombros encontraron una escena que los conmovió profundamente: Argemiro y Body permanecían abrazados al momento de ser hallados sin vida. Aunque los cuerpos presentaban graves lesiones, varias características físicas permitieron su identificación.
Ramírez aseguró que ha intentado ubicar a los familiares del colombiano por diferentes medios, sin obtener resultados. Incluso contactó a decenas de personas que interactuaban con las publicaciones de Argemiro en redes sociales, con la esperanza de encontrar algún pariente cercano.
“He escrito a muchas personas que comentaban sus fotografías pensando que podían conocerlo, pero nadie responde. Ya no ejerzo el periodismo en Colombia y no cuento con la red de contactos que tenía antes, por eso decidí acudir a los medios de comunicación. Esta es una búsqueda completamente humanitaria”, concluyó.
