EE. UU. golpea infraestructura militar de Irán en nueva escalada del conflicto
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la intervención se extendió por cerca de cinco horas y tuvo como blancos diversos puntos ubicados en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar. Durante el operativo fueron atacadas infraestructuras militares relacionadas con la defensa costera y operaciones navales.
El CENTCOM señaló que la misión se desarrolló utilizando municiones de alta precisión para destruir plataformas de lanzamiento de misiles, bases de drones, sistemas de defensa costera y otros activos considerados clave para las capacidades militares de Irán en esa zona estratégica. En medio de las acciones, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses estaban causando un fuerte impacto sobre los objetivos iraníes y sostuvo que Teherán no tenía forma de responder de manera efectiva.
El mandatario estadounidense también afirmó que antes de la ofensiva existieron posibilidades de alcanzar una salida diplomática, pero aseguró que las negociaciones no prosperaron debido a la postura del gobierno iraní. Según Trump, Teherán manifestó interés en continuar dialogando, aunque finalmente no se logró un acuerdo que evitara la intervención militar.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informaron que mantienen desplegados más de 50.000 militares en diferentes bases de Oriente Medio. La presencia de ese contingente busca reforzar la seguridad de las tropas estadounidenses, proteger a los países aliados y estar preparados ante una eventual respuesta por parte de Irán.
