Avanza la recuperación del corazón de la Universidad del Atlántico
La Universidad del Atlántico avanza en una de las transformaciones más significativas de su historia con la construcción del nuevo complejo académico de la sede Centro, ubicada en la carrera 43, proyecto que no solo moderniza la infraestructura universitaria, sino que recupera un espacio profundamente ligado a la memoria de generaciones de estudiantes y egresados que hicieron de este lugar el corazón de la institución.
En pleno Centro Histórico de Barranquilla, donde nació gran parte de la historia académica de la Universidad del Atlántico, hoy se levanta una inversión que trasciende el cemento y el acero. La renovación del edificio Santo Domingo, la construcción del edificio Administrativo y el nuevo edificio de Posgrados representan una apuesta por preservar el valor patrimonial de la sede mientras se proyecta una universidad preparada para responder a las exigencias del futuro.

La ubicación estratégica de este campus constituye uno de los principales activos del proyecto. Su cercanía y facilidad de acceso para estudiantes provenientes de Barranquilla y de todos los municipios del Atlántico convierten esta sede en el escenario ideal para concentrar la oferta de posgrados, educación continua, cursos libres y programas de bilingüismo.
El impacto de esta obra va mucho más allá de su valor histórico. La nueva infraestructura permitirá ampliar significativamente la cobertura académica de la Universidad del Atlántico, atendiendo una demanda que durante años ha superado la capacidad instalada, especialmente en programas de extensión y formación en inglés.

Ese crecimiento en cobertura traerá consigo uno de los beneficios más importantes para la institución: mayores ingresos propios. Los programas de posgrado y los cursos libres constituyen una de las principales fuentes de recursos para las universidades públicas, por lo que ampliar su capacidad significa fortalecer la sostenibilidad financiera y generar nuevas posibilidades de inversión en calidad académica, investigación e innovación.
La estrategia responde a una visión integral que busca que la infraestructura no solo atienda las necesidades actuales de los estudiantes, sino que también se convierta en un motor permanente de desarrollo institucional mediante una oferta académica más amplia, pertinente y autosostenible.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, destacó que esta transformación hace parte de una visión de largo plazo para consolidar la universidad del futuro.
“Estamos desarrollando un plan de modernización total de la Universidad del Atlántico con inversiones históricas en infraestructura que la pondrá a la vanguardia del país. Esta sede tendrá una oferta fortalecida de posgrados y cursos especializados que, además de ampliar la cobertura, generarán los mayores ingresos para garantizar el fortalecimiento financiero de la propia universidad y asegurar su sostenibilidad hacia el futuro”.
En la universidad se desarrolla un ambicioso Plan Integral de Infraestructura con inversiones por $148.304 millones en todas sus sedes. Solo en la sede Centro se ejecutan obras por $125.000 millones, mientras que la modernización de los edificios Santo Domingo y Administrativo representan una inversión superior a $64.458 millones para construir cerca de 29.954 metros cuadrados de nueva infraestructura.
El proyecto contempla 77 aulas, biblioteca universitaria, data center, cafetería, oficinas administrativas, salas de profesores, espacios colaborativos y modernas áreas destinadas a programas de posgrado y extensión, consolidando un campus preparado para atender simultáneamente a miles de estudiantes.
Además del fortalecimiento académico, la intervención se integra al proceso de recuperación urbana del Centro Histórico de Barranquilla, contribuyendo a dinamizar esta zona tradicional de la ciudad mediante una mayor actividad educativa, cultural y económica.
El rector de la Universidad del Atlántico, Rafael Castillo, señaló que la magnitud del proyecto permitirá responder a una demanda creciente de estudiantes que hoy no encuentra suficiente capacidad instalada.
“Estas edificaciones representan una enorme oportunidad para la universidad. Podremos duplicar nuestra oferta de posgrados y cursos libres, especialmente en bilingüismo, innovación, inteligencia artificial y biotecnología. Es una apuesta segura porque existe una demanda que hoy no alcanzamos a atender, y que fortalecerá el crecimiento institucional”.
El secretario General de la Gobernación del Atlántico, Pedro Lemus, resaltó el significado emocional que conserva esta sede para miles de atlanticenses y su aporte al proceso de recuperación del Centro Histórico.
“Esta es la sede tradicional que la gente lleva en el corazón. Su ubicación facilita el acceso de estudiantes de todos los municipios del departamento y, al mismo tiempo, contribuye al proceso de renovación del Centro Histórico de Barranquilla. Hoy, además, el proyecto supera una etapa clave y entra en la fase de construcción vertical del nuevo edificio”.
Las nuevas edificaciones permitirán ampliar considerablemente la capacidad institucional para atender estudiantes, precisó el secretario de la Junta de la Ciudadela Universitaria, Óscar Pantoja.
“Este plan integral beneficia todas las sedes de la Universidad del Atlántico, pero la sede Centro simboliza una transformación histórica. La nueva infraestructura garantizará calidad, excelencia y una capacidad mucho mayor para atender estudiantes; incluso, con una adecuada programación de horarios, la oferta podrá llegar a triplicarse”.
Las obras del edificio Santo Domingo avanzan conforme a la programación técnica establecida, mientras que el edificio de Posgrados continúa su fase de cimentación con excavaciones, pilotes y estructuras que permitirán iniciar próximamente la construcción de su edificio de ocho niveles.
Cuando el complejo académico entre en funcionamiento, la Universidad del Atlántico contará con capacidad para atender simultáneamente a más de 2.650 estudiantes en aulas, además de un auditorio para 252 personas y una cafetería para 392 usuarios, fortaleciendo la vida universitaria y las condiciones para la docencia, la investigación y la extensión.
Más que una renovación física, la recuperación de la sede Centro representa el rescate de un símbolo de identidad para la comunidad universitaria y la consolidación de un modelo que une historia, cobertura y sostenibilidad financiera.
