Ministro motiva a 8.000 jóvenes con su historia de superación
Durante un encuentro multitudinario con jóvenes, el ministro —luciendo un tradicional sombrero volteado— se describió como un “milagro de Dios” al compartir su testimonio de vida. Relató cómo el consumo de drogas y la violencia marcaron su pasado, y confesó que, hasta septiembre del año pasado, atravesaba una situación límite.
“Yo no valía nada; nadie apostaba por mí, ni en la política ni en mi propia casa”, declaró con franqueza mientras sostenía el micrófono frente al público.
Aprovechó el espacio para hacer un llamado a los jóvenes a no dejarse encasillar por su pasado y a acercarse a Dios como guía para transformar sus vidas. En el evento participaron cerca de 8.000 jóvenes, de los cuales 1.000 forman parte del programa “Jóvenes en Paz”, una iniciativa que busca brindar nuevas oportunidades a quienes dejaron atrás la vida en bandas criminales.
