Gobierno nacional activa plan de obras eléctricas para fortalecer el sistema del Caribe colombiano
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Minas y Energía, busca cerrar brechas históricas del sistema eléctrico, mejorar la estabilidad operativa y garantizar la atención de la demanda en departamentos como La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Córdoba y Sucre, entre otros.
El plan incluye la instalación de 15 compensadores síncronos, cuatro transformadores del Sistema de Transmisión Nacional (STN), tres reactores y más de 13 obras del Sistema de Transmisión Regional (STR), con una inversión estimada superior a los USD 1.370 millones. Estas intervenciones permitirán fortalecer la infraestructura, reducir la dependencia de la generación térmica y disminuir el riesgo de desatención de la demanda.
De acuerdo con el Ministerio, las obras eliminarán condiciones críticas de operación, mitigarán congestiones y mejorarán los niveles de tensión, con impactos directos en la calidad y continuidad del servicio eléctrico para los usuarios del Caribe.
Uno de los ejes centrales de ‘Caribe Conectado’ es la integración de energías limpias. El plan habilitará la incorporación de hasta 6 GW de nueva generación renovable, facilitando la evacuación segura de la energía eólica producida en La Guajira y el desarrollo de proyectos solares en la región. Asimismo, contempla la interconexión del Chocó Norte al Sistema Interconectado Nacional, con una inversión cercana a los USD 125 millones.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que esta iniciativa marca un punto de inflexión para la seguridad energética del país. “No se trata de soluciones temporales. Estamos corrigiendo décadas de rezago en la infraestructura eléctrica del Caribe y creando las condiciones técnicas para que la transición energética sea una realidad sin afectar la confiabilidad del sistema”, afirmó.
Según el funcionario, las inversiones permitirán contar con un sistema más robusto, menos costoso de operar y preparado para integrar energías limpias, al tiempo que se protege a los usuarios frente a fallas, sobrecargas y problemas de calidad del servicio.
Entre los principales impactos del proyecto se destacan el fortalecimiento de la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico, la reducción de congestiones y bajas tensiones, la disminución de costos asociados a redespachos y generación térmica de respaldo, el avance de la transición energética y la ampliación de la cobertura en regiones históricamente excluidas.

