El Concejo de Barranquilla evaluó avances y desafíos de la “Paz Total” en la ciudad
Durante la jornada, Camilo Pineda Serge, delegado de la Oficina del Consejero Comisionado para la Paz, participó junto a un equipo interdisciplinario conformado por el padre Cyrillus Swinne, el analista Arturo García, el coordinador operativo David Luquetta y el abogado penalista José Arturo Arango.
El presidente del Concejo, Mauricio Villafañez, dio la bienvenida a la delegación y manifestó la preocupación de la corporación y de la ciudadanía frente a temas sensibles como el traslado de personas privadas de la libertad y la situación de seguridad en la ciudad. “Es imperativo conocer a fondo lo que está ocurriendo. No podemos normalizar la violencia. La paz debe ser una variable fundamental en nuestra ecuación de desarrollo y convivencia”, afirmó.

En respuesta, el delegado Pineda Serge destacó avances en la implementación de esta política, entre ellos la reducción de hasta un 50 % en los homicidios en el área metropolitana durante la tregua registrada entre septiembre y octubre de 2025. Asimismo, explicó que el proceso se sustentó en la Ley 2272 de 2022 y en el artículo 22 de la Constitución Nacional, y aseguró que existió voluntad por parte de los grupos involucrados, evidenciada en la firma de compromisos para disminuir el accionar delictivo.
No obstante, también advirtió sobre importantes desafíos, especialmente tras el repunte de la violencia registrado en diciembre y enero. En ese sentido, hizo un llamado a la administración distrital para fortalecer la articulación en áreas como salud mental y educación, donde el Gobierno nacional enfrenta limitaciones presupuestales. Agregó que este mecanismo se rige por la justicia ordinaria, lo que exige una coordinación estrecha con la Fiscalía General para definir beneficios por colaboración y eventuales rebajas de penas.
Finalmente, se presentó una hoja de ruta basada en tres ejes principales: la transformación de barrios, la mitigación de la violencia y la participación comunitaria, esta última liderada por el padre Cyrillus.
Pineda Serge concluyó señalando que la paz urbana requiere resultados inmediatos y un compromiso social firme para frenar las “cadenas de venganza” que afectan, especialmente, a los jóvenes de los sectores más vulnerables de la ciudad.
