Barranquilla cuida, protege y fortalece su biodiversidad con bosques urbanos y acciones frente al calor extremo
Para el mandatario, el desarrollo de la ciudad va en línea con el cuidado del medioambiente, por eso, el desarrollo de Barranquilla es sostenible. “Los bosques urbanos, los parques y las zonas verdes recuperadas representan mucho más que paisajismo. Son ecosistemas vivos que protegen especies, regulan el ambiente brindándonos microclimas y ayudan a construir una ciudad más resiliente frente al cambio climático”.

Char agregó: “Un árbol urbano puede tardar aproximadamente 10 años en alcanzar su madurez y vivir entre 40 y 150 años dependiendo de la especie y sus condiciones de cuidado, y en zonas arboladas, puede haber reducciones hasta de 6 grados en la temperatura. Por eso, aquí no solo sembramos, también mantenemos jornadas de riego, poda, fertilización y monitoreo para garantizar que estas zonas se conviertan en espacios de bienestar y calidad de vida para los barranquilleros, mientras cuidamos nuestra biodiversidad”.

Ecoparque, bosques urbanos y arbolado en parques, los protagonistas de la infraestructura verde
Barranquilla ha fortalecido su infraestructura verde para transformar el paisaje urbano, al tiempo en que protege la biodiversidad, regula el clima y mejora la calidad de vida de miles de ciudadanos. Actualmente, a través de Siembra+ se realiza el mantenimiento de cerca de 200.000 árboles distribuidos en distintos sectores de la ciudad, incluyendo parques, corredores viales, zonas verdes, espacios públicos y bosques urbanos.
La ciudad cuenta hoy con 5 bosques urbanos que ahora son refugios naturales para aves, insectos y especies representativas del Caribe colombiano, además de contribuir a la captura de carbono y la reducción de temperaturas.
El Bosque Urbano Ciudad Caribe se ha caracterizado por la presencia de almendros, ceibas blancas y camajorúes, especies que fortalecen la cobertura vegetal y aportan sombra y regulación climática. También está el Bosque Urbano Suroccidente El Pueblito, ubicado cerca de una planta de tratamiento de aguas residuales, donde predominan bongas, ceibas blancas y acacias rojas, cumpliendo funciones ambientales de amortiguamiento y conservación.
También encontramos el Bosque Urbano Hogar Caribe, situado entre Villas de San Pablo y Caribe Verde, considerado uno de los de mayor densidad arbórea de la ciudad gracias a especies como la bonga, lluvia de oro y uva playa; el Bosque Urbano Rodadero, ubicado en Miramar, integrado exclusivamente por robles morados, cuyas flores aportan un valor paisajístico y ecológico al sector; el Bosque Urbano Miramar, caracterizado por especies resistentes a las condiciones costeras como el mangle zaragoza y el olivo verde. A estos espacios se suma el Bosque Urbano Arroyo El Country – Batallón, que complementa esta red ecológica urbana.
Los bosques urbanos se encuentran distribuidos principalmente en las localidades Suroccidente, Norte-Centro Histórico y Riomar, permitiendo que distintos sectores de la ciudad puedan beneficiarse de sus servicios ecosistémicos. Cada uno está conformado por entre 2.500 y 6.000 árboles, dependiendo de su extensión y diseño paisajístico.
Otro de los programas que viene ejecutando la administración distrital es ‘Todos al parque’. A través de esta iniciativa, se han recuperado 367 espacios que representan 1.925.439 metros cuadrados de espacio público recuperado. Muchos parques cuentan con amplia cobertura vegetal y árboles frutales, factores que atraen diferentes especies en búsqueda de alimento y refugio.
La restauración ecológica y recuperación de estos espacios también los ha fortalecido como hábitats urbanos y corredores naturales para las aves. Gran parte de esta diversidad transita por espacios recuperados y conectados con áreas estratégicas de conservación, como el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín y el Gran Malecón.
El Ecoparque Ciénaga de Mallorquín se consolida como un espacio integral de educación y conexión ciudadana con el entorno natural. Se constituye como un aula viva ambiental que promueve el conocimiento del ecosistema de manglar, además de facilitar la comprensión de las múltiples especies de flora y fauna que habitan este ecosistema.
En el ecoparque existe la primera galería educativa de aves, ubicada en la torre Mirador, acompañada de señalización especializada y contenidos pedagógicos, fortalece los procesos de aprendizaje y sensibilización ambiental. Este recurso beneficia especialmente a estudiantes, investigadores, avistadores de aves y visitantes en general, al proporcionar información clara y accesible sobre las especies registradas, sus hábitos y su importancia ecológica.
Una ciudad más preparada frente al cambio climático
La estrategia de biodiversidad urbana forma parte de las acciones preventivas implementadas por la administración distrital frente al fenómeno de El Niño o Superniño, cuyos efectos incluyen altas temperaturas, sequías prolongadas y estrés hídrico (fenómeno que ocurre cuando la demanda de agua supera la cantidad disponible durante un periodo determinado, o cuando su uso se restringe por su baja calidad).
Los bosques urbanos funcionan como reguladores térmicos naturales capaces de disminuir la sensación térmica, conservan la humedad y mitigan el impacto de las olas de calor en sectores urbanos altamente intervenidos.
Además, el fortalecimiento de la cobertura vegetal ayuda a reducir contaminantes atmosféricos y mejora la adaptación de la ciudad frente a los desafíos climáticos que enfrenta el Caribe colombiano.
Biodiversidad urbana: bienestar para la gente
Aunque las ciudades son espacios transformados por la actividad humana, Barranquilla demuestra que los entornos urbanos también pueden convertirse en ecosistemas vivos donde conviven especies de fauna y flora propias de la región Caribe.
Parques, zonas verdes, cuerpos de agua y patios arborizados sirven hoy de refugio para iguanas verdes, ardillas rojas, canarios criollos, azulejos, tierrelitas e innumerables insectos que cumplen funciones esenciales dentro del equilibrio ambiental.
Además, que proteger la biodiversidad no solo significa conservar especies, sino también mejorar la calidad de vida de los ciudadanos mediante espacios más frescos, saludables y sostenibles.
Es por ello que, en el Día Internacional de la Diversidad Biológica, la Alcaldía de Barranquilla reafirma su compromiso con una ciudad que entiende que cuidar el medioambiente también significa cuidar a su gente, construir resiliencia frente al cambio climático y garantizar un mejor futuro para las nuevas generaciones.


