“Terremoto de magnitud 4,7 sacude Nápoles y deja heridos, daños y cortes de energía”.
El evento sísmico se produjo sobre las 7:46 de la noche, hora local. De acuerdo con los organismos de monitoreo, el temblor tuvo una profundidad de apenas entre dos y tres kilómetros, lo que hizo que se sintiera con mayor intensidad en la superficie.
Según el Centro Sismológico Euromediterráneo (EMSC), el epicentro estuvo ubicado en la zona de los Campos Flégreos (Campi Flegrei), un área volcánica situada al occidente de Nápoles y reconocida por su constante actividad sísmica y geológica.
Las mayores afectaciones se reportaron en el municipio de Pozzuoli, donde parte de la fachada de un edificio colapsó y varias estructuras sufrieron desprendimientos de cornisas, yeso y otros elementos. A pesar de los daños materiales registrados en distintos sectores, las autoridades confirmaron que no hubo víctimas fatales.
Tras el sismo, numerosos residentes abandonaron sus viviendas y permanecieron en espacios abiertos por temor a que se presentaran nuevas réplicas. Mientras tanto, los organismos de emergencia iniciaron inspecciones para evaluar el estado de las edificaciones y determinar el alcance de los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
