La transformación del Supermetro sigue en marcha con la instalación del césped híbrido
Las obras en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez continúan avanzando. El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, inspeccionó el inicio de la instalación del césped híbrido de la cancha del escenario deportivo, permitiendo más uso, mejor recuperación y mantenimiento para desarrollar partidos de fútbol y conciertos.

“Ya comenzamos a instalar el césped híbrido de la cancha, una tecnología que la hará mucho más resistente y permitirá que se recupere más rápido para mantenerse en excelentes condiciones durante partidos y conciertos. Además, ofrecerá una superficie más segura para ayudar a prevenir lesiones en los jugadores”, escribió en su cuenta de X el mandatario distrital. Ver publicación.

Esta técnica, que se conoce como hibridar, mezcla pasto natural con fibras sintéticas para que quede mucho más resistente.
Durante el recorrido, el alcalde Char expresó: “En 14 días tendremos la cancha totalmente terminada, totalmente cocida. Son 88 agujas que están penetrando kilómetros y kilómetros de un hilo que va a hacer que este césped esté sólido para nuestros espectáculos. El césped es una cancha híbrida, más del 90% es natural y cerca del 8 o 9% es artificial. Estos hilos que se están incrustando a 20 centímetros, lo que van a hacer es que vamos a tener una cancha mucho más resistente, menos lesiones para los jugadores, se va a levantar mucho menos, más fácil de mantener. Podremos tener un concierto hoy y el Junior o la Selección podrán jugar al día siguiente. En fin, es sin duda, una novedad para nosotros y esta que es la casa del Junior, que es la casa de la Selección, va a tener una cancha de fútbol, un césped a la altura del Santiago Bernabéu del Real Madrid y de las mejores canchas del mundo”
¿Cómo se hace?
El proceso consiste en sembrar pasto natural e inyectar, de manera simultánea, fibras de césped sintético entre 10 y 20 centímetros de profundidad. Con el paso del tiempo, las raíces de la grama crecen entrelazadas con estas fibras, formando una superficie híbrida que conserva la apariencia y la sensación de un campo de césped natural, pero con una estructura interna que le aporta mayor estabilidad y resistencia.
Esta tecnología permite que la cancha soporte un uso más intensivo, ya que las fibras sintéticas refuerzan el sistema radicular del pasto, evitando la formación de huecos, reduciendo la aparición de barro durante las temporadas de lluvia y proporcionando una superficie más uniforme y segura, lo que también disminuye el riesgo de lesiones para los jugadores.

