Festival Son de Negro de Santa Lucía cerró una exitosa edición con más de 30 mil asistentes
Durante los días del Festival, la llegada de artistas, delegaciones y visitantes generó un importante movimiento en la economía local. Más de 40 casas hoteleras y familias anfitrionas estuvieron vinculadas a la atención de los participantes, mientras restaurantes, comerciantes, artesanos, emprendedores, proveedores y prestadores de servicios se beneficiaron de la alta afluencia de público.

Para el alcalde de Santa Lucía, Edward Ecker, el crecimiento del Festival hace parte de una estrategia que busca convertir el patrimonio cultural del municipio en una herramienta de desarrollo económico y turístico, procurando que el impacto del evento llegue directamente a la comunidad.
“Queremos que preservar nuestra cultura también signifique generar oportunidades para nuestra gente. Cada agrupación y cada visitante que llega a Santa Lucía activa una cadena que beneficia al comercio, a los emprendedores, a nuestros artesanos y a muchas familias que encuentran en el Festival una fuente de ingresos”, señaló el mandatario.
La programación reunió a portadores de tradición, agrupaciones, artistas y hacedores culturales de diferentes territorios, en una agenda orientada a exaltar el Son de Negro como expresión de la memoria, las raíces y la identidad cultural de Santa Lucía.
‘Somos Patrimonio’
Esta edición se desarrolló bajo el lema “Somos Patrimonio”, en un momento especial para esta manifestación cultural. El proyecto de ley que busca declarar al Festival Nacional Son de Negro como Patrimonio Histórico, Étnico y Cultural de la Nación ya fue aprobado por el Congreso de la República y se encuentra a la espera de sanción presidencial.
Este reconocimiento abre un nuevo escenario para la preservación y proyección nacional del Son de Negro, al tiempo que fortalece la apuesta de Santa Lucía por consolidar el Festival como producto de turismo cultural.
El balance de esta edición evidencia que el impacto del Festival trasciende los escenarios: hospedaje, alimentación, transporte, comercio, artesanías y emprendimientos hacen parte de una cadena económica que se dinamiza con la llegada de miles de visitantes.
Con estos resultados, Santa Lucía busca continuar posicionándose en el mapa cultural y turístico del Caribe colombiano, haciendo de una de sus principales tradiciones una oportunidad para preservar su identidad y generar desarrollo para sus habitantes.
