Murió Juan Guillermo Ríos, histórico periodista que marcó una época en la televisión colombiana
Ríos construyó una extensa trayectoria profesional en una época en la que la televisión colombiana contaba con apenas tres canales y las nuevas tecnologías todavía no hacían parte de la vida cotidiana. Su mayor reconocimiento llegó como director y presentador del Noticiero de las Siete, espacio informativo que alcanzó cifras históricas de audiencia.
El noticiero llegó a reunir frente a los televisores a más del 70 % de la audiencia del país a las 7:00 de la noche, convirtiendo a Juan Guillermo Ríos en uno de los rostros más reconocidos de la televisión nacional.
Más allá de sus cifras de audiencia, el periodista logró conectar con los colombianos gracias a un estilo cercano y humano. Una de sus frases más recordadas se convirtió en parte de su sello personal al finalizar cada emisión: “Les deseo paz, amor y buen genio”, expresión que con el paso de los años quedó en la memoria de sus seguidores.
Durante su carrera, Ríos también se caracterizó por darle visibilidad a problemáticas sociales que afectaban a diferentes sectores del país. La pobreza, la desigualdad y las dificultades que enfrentaban miles de colombianos fueron algunos de los temas que abordó desde su ejercicio periodístico.
Su recorrido profesional incluyó importantes medios de comunicación. Trabajó en Caracol Radio, estuvo al frente del Noticiero de las Siete y posteriormente asumió la dirección de Noticias de Radio Santa Fe.
Además de su trabajo en los medios, Juan Guillermo Ríos tuvo una faceta como docente universitario y participó como asesor de comunicaciones de ministros y distintos gobiernos, aportando su experiencia en el manejo de información y estrategias de comunicación.
A finales de la década de 1990 enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida: un fuerte cáncer que puso en riesgo su salud. Sin embargo, logró superar la enfermedad y continuó vinculado durante varios años al ejercicio profesional y académico.
En sus últimos años, Ríos permaneció en su natal Medellín, ciudad en la que finalmente falleció este domingo. Su partida deja una huella en la historia del periodismo colombiano y en una generación de televidentes que convirtió su presencia en las noches de televisión en parte de la rutina nacional.
