Así funcionará el pago de pensiones bajo el nuevo esquema

Uno de los aspectos centrales del nuevo sistema es la distribución de los aportes entre Colpensiones y las administradoras privadas. El modelo contempla cuatro pilares: solidario, semicontributivo, contributivo y de ahorro voluntario, cada uno destinado a diferentes grupos de acuerdo con sus condiciones económicas y trayectoria de cotización.
Dentro del pilar contributivo se establece un límite para las cotizaciones que deberán permanecer en el componente administrado por Colpensiones. Los aportes correspondientes a ingresos de hasta 2,3 salarios mínimos mensuales legales vigentes serán dirigidos al régimen público.
En aquellos casos en los que el trabajador tenga un salario superior a ese tope, la parte correspondiente al ingreso que exceda los 2,3 salarios mínimos deberá ser cotizada en una administradora privada de pensiones seleccionada por el afiliado, conforme a las disposiciones del nuevo modelo.
Esta distribución hace que el valor de la futura mesada no dependa exclusivamente de los recursos administrados por Colpensiones. Para los trabajadores con ingresos superiores al límite establecido, el pago de la pensión podrá estar integrado por recursos provenientes tanto del componente público como del ahorro individual.
En consecuencia, una persona que durante su vida laboral haya recibido un salario superior a los 2,3 salarios mínimos no necesariamente tendrá una mesada limitada al valor correspondiente a ese umbral. La pensión podrá incluir una parte calculada a partir de las cotizaciones realizadas en Colpensiones y otra derivada de los recursos acumulados en el fondo privado.
El monto que finalmente recibirá cada pensionado estará determinado por distintos factores. Entre ellos se encuentran el historial de aportes, las semanas cotizadas, los ingresos sobre los cuales se realizaron las cotizaciones y el capital acumulado en el componente de ahorro individual.
De esta manera, el nuevo esquema establece una combinación entre el régimen público y el ahorro privado para determinados trabajadores, modificando la forma en que se distribuyen las cotizaciones y cómo se estructura el ingreso que recibirán los afiliados durante su jubilación.
