Masacres, secuestros y cultivos ilícitos: los ejes de la moción de censura a Pedro Sánchez
La Cámara de Representantes protagonizó una de sus sesiones más tensas del año en el marco del debate de moción de censura contra el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Aunque el proceso parlamentario aún no se ha definido, el ambiente estuvo marcado por acusaciones cruzadas, reclamos de la oposición y férreas defensas del Gobierno.
El eje del debate fue el deterioro de la seguridad en el país. La oposición citó hechos recientes como el ataque en Amalfi, Antioquia, donde un helicóptero de la Policía fue derribado, dejando 13 uniformados muertos. Para varios congresistas, ese hecho reflejó la pérdida de control territorial y la fragilidad de la estrategia de seguridad nacional.
En el recinto, un enorme cartel con la frase “¿Se les olvidó el ‘Nos están matando’?” fue desplegado por algunos legisladores, en alusión al discurso que años atrás había enarbolado el hoy Gobierno cuando era oposición. El mensaje buscaba resaltar lo que califican como incoherencia frente al aumento de la violencia.
El representante Juan Fernando Espinal, del Centro Democrático, fue uno de los primeros en intervenir. Aseguró que el Ejecutivo “perdió el año en la lucha contra el narcotráfico” y criticó la insistencia en la política de “paz total”:
“Persisten en dialogar con el ELN y con disidencias de las Farc que ya suman más de 22.000 integrantes. Mientras tanto, los territorios están a merced de la ilegalidad”, señaló.
Espinal responsabilizó directamente al ministro Sánchez por la falta de reacción frente a la tragedia de Amalfi: “A este Gobierno le gustan más los micrófonos en Bogotá que estar presidiendo consejos de seguridad en las regiones. Nadie asume responsabilidades”.
Durante su intervención, también presentó un balance de los últimos seis meses de gestión del ministro: 26.000 desplazados, 36.000 personas confinadas, 150 menores reclutados, 200 secuestros y 532 acciones terroristas que, según dijo, han cobrado la vida de 84 uniformados.
El congresista Miguel Polo Polo se unió a las críticas, calificando la situación de orden público como un “deterioro vergonzoso”. Según él, la falta de autoridad del Gobierno en materia de narcotráfico ha permitido que los cultivos de coca superen las 300.000 hectáreas. Además, lanzó graves señalamientos al presidente Gustavo Petro, a quien vinculó con presuntas alianzas con estructuras criminales internacionales, afirmando que eso habría contribuido a la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas.
La representante Lina María Garrido también cargó contra el ministro Sánchez. Le reprochó no garantizar la seguridad de los colombianos, lo acusó de debilitar a las Fuerzas Militares y sostuvo que hace parte de un plan, dirigido desde la Presidencia, para socavar la institución castrense. “Al comienzo pensé que podría haber un cambio, pero este Gobierno solo ha traído más inseguridad y desconfianza”, expresó.
