Liberación de tóxico gas provoca emergencia en Barranquilla
Una nueva situación de intoxicación colectiva se presentó en el centro de Barranquilla, esta vez en el barrio Barlovento, luego de que se liberara accidentalmente un gas altamente tóxico empleado para remover pintura de embarcaciones.
De acuerdo con varios testigos, la emergencia se originó cuando un cilindro que contenía cloruro de metileno cayó dentro de una barcaza ubicada sobre el caño de La Ahuyama. El fuerte viento provocó que el recipiente se golpeara y se fracturara la boquilla que regula la salida del químico, permitiendo que los vapores se dispersaran rápidamente por la zona, donde además de numerosas viviendas funciona una guardería infantil.
Martha Niño relató que al principio percibieron un olor similar al del cloro, pero que este se volvió más intenso con el paso de los minutos. Posteriormente comenzaron a presentar irritación ocular, tos persistente y dificultad respiratoria, lo que obligó a muchos habitantes a evacuar de inmediato.
Los más afectados fueron los niños entre dos y seis años que se encontraban en la guardería. Según comentó Julia Polo, residente del sector, varias docentes tuvieron que sacar a los menores cargándolos para protegerlos de la nube tóxica.
La Secretaría de Salud de Barranquilla explicó que el cloruro de metileno, empleado en removedores de pintura, desengrasantes industriales y procesos de fabricación de plásticos, puede causar alteraciones en el sistema nervioso cuando se inhalan sus vapores. Entre los síntomas más comunes se encuentran mareos, náuseas y vómito, malestares que presentaron al menos 41 personas, entre ellas 27 niños expuestos en la guardería.
