Procuraduría presentó un informe de las actuaciones de vigilancia preventiva y control adelantadas a las EPS Mutual Ser, Emssanar, Proteger y Nueva EPS
La Procuraduría Delegada para Asuntos Civiles, del Trabajo y la Seguridad Social evidenció que se mantienen las barreras de acceso en la atención de los pacientes, y que se sigue presentando un importante deterioro en las condiciones financieras que comprometen la sostenibilidad y continuidad de estas entidades; si bien, cada una de ellas presentan particularidades propias de su situación administrativa y el impacto al sistema no guarda las mismas proporciones, comparten problemáticas estructurales que continúan afectando la prestación oportuna y efectiva de los servicios de salud, tales como el incremento sostenido de las peticiones, quejas y reclamos (PQR), tutelas e incidentes de desacato, asociados principalmente a demoras en la asignación de citas médicas especializadas, dificultades en la autorización de servicios y tecnologías en salud, retrasos en la entrega de medicamentos y otras barreras administrativas que limitan el acceso efectivo a la atención.
El Ministerio Público concluyó que en la Nueva EPS continúa un riesgo sistémico y estructural para la garantía del derecho fundamental a la salud y para la sostenibilidad financiera, puesto que, los estados financieros de la entidad aún no cuentan con dictamen favorable de la revisoría fiscal y, con corte a 2024, registran pasivos superiores a $22 billones y pérdidas acumuladas que superan los $11 billones. Contando con una alta rotación de agentes especiales interventores, cinco en un periodo de veinticuatro (24) meses.
Además, los indicadores de acceso a los servicios de salud muestran un deterioro progresivo, en el primer trimestre de 2026 en el que se registraron 40.668 acciones de tutela, lo que equivale al 60 % del total de tutelas presentadas durante toda la vigencia 2023. De igual forma, se reportaron 10.031 incidentes de desacato, con cerca del 36 % aún sin atender.
Dentro de los resultados también se incorporaron presuntas responsabilidades disciplinarias por parte del Ministerio de Salud y Protección Social debido a su posible inactividad en la promulgación de directrices para optimizar el flujo de recursos dentro del SGSSS y de la Superintendencia Nacional de Salud por las falencias en sus procesos de inspección, vigilancia y control frente a estas aseguradoras y finalmente, al seguimiento a los agentes interventores nombrados para administrarlas.
