Con Apoyo de Estados Unidos, María Corina Machado Deja Venezuela para Recibir el Nobel de la Paz
De acuerdo con reportes de diversos medios internacionales, la dirigente opositora venezolana María Corina Machado habría sido trasladada fuera del país con apoyo de autoridades estadounidenses y conducida hacia Noruega, donde sería homenajeada con el Premio Nobel de la Paz. Esta supuesta operación de evacuación se desarrolla en medio de un clima político sumamente tenso y representa un nuevo capítulo dentro de la prolongada crisis venezolana.
Los reportes afirman que Machado habría abandonado territorio venezolano este martes, bajo custodia de autoridades estadounidenses, quienes se habrían comprometido a asegurar su desplazamiento para que llegue sin contratiempos a la ceremonia prevista para el miércoles 10 de diciembre. Se menciona además que el operativo de protección estaría vinculado a la presencia de aviones F-16 sobre el espacio aéreo venezolano, como parte del dispositivo destinado a garantizar su salida.
Desde agosto de 2024, Machado se mantenía en la clandestinidad para evitar ser detenida, lo que hacía prácticamente inviable que pudiera utilizar un aeropuerto común para viajar fuera del país.
El fiscal general Tarek William Saab había advertido previamente que, si la dirigente abandonaba Venezuela, sería declarada “fugitiva”, recordando que enfrentaba acusaciones por presunta conspiración, incitación al odio y terrorismo. De acuerdo con Saab, un eventual viaje para recibir el premio activaría una orden de captura y la colocaría formalmente en condición de prófuga, lo que complicaría gravemente cualquier intento de retorno.
Armando Martínez, periodista de Fuerza Informativa Azteca (FIA), señaló que al decidir viajar, Machado se expone a un exilio forzado en el futuro inmediato. Regresar a Venezuela, afirmó, constituiría un movimiento político de alto riesgo y un desafío directo al gobierno de Nicolás Maduro, con consecuencias potencialmente graves para su seguridad y su libertad personal.
En este contexto, el viaje hacia Oslo se interpreta como una decisión sumamente arriesgada, mientras que su retorno al país estaría prácticamente imposibilitado por las amenazas de detención emitidas por el gobierno venezolano.
